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martes, 15 de septiembre de 2009

Pentagramas de verano


Así como Madrid siempre cantará al ritmo de Huecco, Ollendorf siempre sonará a Black Eyed Peas, a Shinedown, a Radio Top Forty y a risas y a historias de personas que ya no existen, alrededor de un fuego de campamento.

Suances me suena a Shakira, a aullidos jocosos por la ventana del coche parado, esperando al relevo en la estación de Mortera. Y en Llanes resonará siempre la lluvia sobre la tienda de campaña, hora tras hora. En Barro canta la Durcal con Joaquín Sabina, aunque sólo nos dieron las 9. El autostop suena a tensión, a Melendi y a hospitalidad de Peñafiel, provincia de Valladolid.

Paula suena a Macaco.
Aída suena a Shakira.
César y Paleo suenan a sidra y campurrianas.
Katarina suena a Metallica.
Rafa suena a Pitbull.
Stefan suena a tabaco de liar y frases inconexas.
Aleksandra suena a Carmina Burana.
Peter suena a Camino de Santiago bajo la lluvia.
Jorge suena a trompicones, a través del teléfono alemán de Stefan.
Horsti y Borsti suenan a gruñidos y saludos desde la pocilga.
Carlos suena a preguntas y a coca-cola.

Y yo me pregunto...

¿A qué suena uno cuando se le van los sonidos?


Foto: Órgano de la iglesia de Ollendorf, Alemania.

3 imaginan conmigo:

Ñoco Le Bolo dijo...

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… con la mirada en el faro…

¡Imposible! Uno es el sonido, no puede irse. Son los demás los que están sordos.
Felicidades y eso.

... soplando un poquito desde CR & LMA
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manu dijo...

no por favor!, que eso no ocurra....si los sonidos se van, un vació muy gran aparecería...tan grande que terminaríamos aturdidos.

Me alegro que hayas vuelto, parece que todos nos tomamos unos buenos viajes bloggeros en algún momento.

besouuuu
atte. manu

Zanahoria dijo...

Lo bueno es que, aunque ellos ya no estén (algunos), los sonidos siempre pueden volver a escucharse. Gracias, Ñoco.

Intentaré seguir tarareando,Manu. Hasta que el sonido vuelva.
Viajar a veces te da perspectiva para seguir afrontando las cosas cotidianas, pero desde otro punto de vista. Y sí, nuestros blogs también nos lo agradecen. ¡Uno vuelve cargadito de historias!
Un beso!